121. El precio...
Capítulo 121. El precio de la vergüenza.
El anciano, aterrorizado ante la perspectiva de terminar sus días tras las rejas en una prisión de alta seguridad por perjurio, fraude financiero y filtración de documentos oficiales, no había tardado ni dos horas en confesar frente a los magistrados. Entregando el nombre de Verónica Reyes como la persona que le había facilitado las fotocopias de los expedientes confidenciales del antiguo ministerio de su padre, defendiéndose al asegurar que no fue él qu