¿Con qué te has ahogaste querida? –le dijo el rey. Ellos no podían empezar a comer hasta que él lo hiciera, así que Gabriela ni siquiera había tocado la copa de agua, se ahogaba de puro nerviosismo. - ¿Estás bien?
Perfectamente. –dijo con voz entrecortada.
La pones nerviosa padre.
Tonterías, claro que no. Un hijo es algo natural en un matrimonio ¿no es así?
Claro, sólo que apenas empezamos y bueno, es pronto… -dijo ella.
Y ya se están tardando. León espero que te apliques en ello. –Gabriela tos