Mundo de ficçãoIniciar sessão32
—¡Sí!
Jane gritó con tanto entusiasmo que los empleados del pent-house no pudieron evitar escuchar su voz.
—¿Lo dices enserio?
La voz de Damiano tembló, era la primera vez en su vida que proponía matrimonio.
—¡Sí quiero ser tu esposa!
Los ojos del pelinegro se iluminaron, una sensación extraña recorrió su espina dorsal hasta llegar a su estó







