Mundo ficciónIniciar sesión28
Jane pudo sentir la algarabía a su alrededor, la madre superiora quien vestía con el hábito de su convento, la observaba con asco, y recelo. Las manos de la antigua religiosa temblaban al percibir como Damiano la tomó fuertemente del brazo, y la tiró detrás de él para defenderla.
—¡Fue mi culpa! —El hombre mayor se acusó así mismo, quizás para menguar el dolor de su mujer. —Yo la obl







