Mundo ficciónIniciar sesiónmientras escuchó la lluvia caer,
Sé que la cura para mi mal eres tú, mujer.
Y mientras veo la negra oscuridad,
Siento que contigo llevas siempre mi otra mitad.
La primera vez que Julieta Ortiz miró a Emilio Cartagena, el primer día de clases, pensó firmemente que él era un amargado.
Ella entró ese día sin ninguna expectativa ni ningún







