Mundo de ficçãoIniciar sessão"São gêmeas como a luz e a escuridão, seus destinos unidos desde o nascimento, quando seus pais realizam um feitiço para ocultar seus poderes até que elas encontrem seu 'mate' (seu companheiro criado pela deusa da lua). Apesar de serem idênticas aos olhos de todos, suas almas e sentimentos são diferentes. Arya e Faith, duas princesas do Coven White Magic e filhas de um poderoso Alfa, meio bruxa meio lobo. Sua vida não será fácil quando se encontram no amor do Rei Alfa Lanox. Ambas serão sua musa e seu 'mate', sua outra metade. Quando pensavam que essa era a solução, perceberam que desencadearia algo inimaginável. Terão o mesmo 'mate' e como ele poderá escolher entre elas quando são unidas por um poder tão grande? Como lutar contra o desejo e a tentação de tê-las ambas, sabendo que isso desencadeará uma tragédia? Que a escuridão adormecida em uma delas desperte e, por obra do destino, uma delas deverá ser sacrificada? Como escolher entre a mulher que é seu primeiro amor e aquela que desperta algo em você, tornando-se sua perdição? Mas se ele não escolher, elas o farão, e é então que tudo estará perdido. Esta é a saga completa, você pode lê-la aqui em Buenovela. LIVRO 1 PARA SEMPRE SUA, LIVRO 2 ETERNAMENTE MINHA, LIVRO 3 INFINITAMENTE NOSSA."
Ler maisEl calor de Los Cabos no era nada comparado con el incendio que Renata llevaba por dentro.
Dos margaritas y un shot de tequila. Esa había sido su dosis de valor para cruzar el pasillo de mármol de la Suite Imperial.
Aunque sabía que lo que haría estaba mal, estaba un poco achispada y eso no la dejaba pensar con claridad. Pese a que una parte de ella sabía que era una locura. También sabía que la relación entre Bruno Ávalos y su esposa no estaba bien y que en ese momento él estaba solo en la terraza, porque su esposa y Camila, su mejor amiga, la hija de él, no regresarían hasta dentro de tres horas.
Renata empujó la puerta corrediza de cristal. El aire acondicionado de la sala chocó con la brisa salada del exterior. Allí estaba él. Bruno.
El "Tiburón de Reforma". El hombre que construía rascacielos en Ciudad de México pero que no lograba construir un hogar feliz.
Estaba de espaldas, con una camisa de lino blanca arremangada hasta los codos, sosteniendo un vaso de whisky como si quisiera romperlo.
Renata se aclaró la garganta. El sonido salió pastoso.
Bruno giró la cabeza. Sus ojos oscuros, habitualmente fríos y calculadores, la escanearon de arriba abajo. Renata llevaba solo una salida de baño de encaje sobre el bikini. No dejaba nada a la imaginación.
—Renata —dijo él. Su voz era grave, autoritaria—. Pensé que estabas con las chicas.
—Me dolía la cabeza —mintió ella, acercándose. Sus pies descalzos no hacían ruido—. Preferí quedarme.
—Deberías ir a recostarte, entonces.
Bruno volvió a mirar al mar, dándole la espalda. Un gesto de desdén que a Renata le dolió más que una bofetada.
El alcohol en su sangre le gritó que no se rindiera. Llevaba dos años enamorada de él en silencio, viéndolo sufrir en un matrimonio de apariencias, donde era evidente que ninguno se amaba y notando cómo él la miraba cuando creía que nadie se daba cuenta.
—No quiero recostarme sola, Bruno.
El silencio que siguió fue denso.
Bruno dejó el vaso sobre la baranda con un golpe seco y se giró lentamente.
—¿Qué dijiste?
Renata acortó la distancia. El corazón le martillaba contra las costillas.
—Dije que sé que no eres feliz con Lourdes. Que ese matrimonio está roto y que quieres divorciarte. Y Veo que me deseas Bruno. Que te estás ahogando en esa relación... y yo puedo ser tu aire. Yo puedo ocupar su lugar. Ella no va a estorbarnos.
Ella estiró la mano y tocó su pecho. La piel de él ardía bajo el lino.
Por un segundo, solo un maldito segundo, Bruno no se movió. De hecho, luchó con el deseo que se agitaba en su interior. Porque lo peor es que ella tenia razón en cada palabra que había pronunciado.
Renata vio cómo sus pupilas se dilataban. Vio el deseo crudo, animal, peleando con la razón. Envalentonada, se alzó de puntillas e intentó besarlo.
Fue un error.
Bruno la sujetó por las muñecas con una fuerza que casi le hizo daño y la apartó de un empujón violento.
Renata tropezó, cayendo sobre uno de los sofás de mimbre de la terraza.
—¡¿Qué demonios te pasa?! ¡¿Te volviste loca?! —bramó él.
—Bruno, yo... —Renata sintió que las lágrimas picaban en sus ojos.
La vergüenza empezaba a ganarle al alcohol.
—¡Eres una niña, Renata! —le gritó, señalándola con un dedo acusador—. ¡Eres la mejor amiga de mi hija! ¡Podría ser tu padre, por Dios! ¿Tienes idea del asco que me da que te insinúes así?
—¡MENTIRA! ¡No te doy asco! —gritó ella, poniéndose de pie, tambaleándose—. ¡Sé cómo me miras!
—Te miro con lástima —mintió él, implacable, buscando herirla para alejarla, porque por más que su matrimonio estuviera a punto de romperse, él no podía hacer eso —. Ahora, lárgate de mi vista. Vete a tu habitación y no salgas hasta que se te pase la borrachera. Y ni se te ocurra, ni por un segundo, pensar que esto volverá a pasar.
Bruno pasó por su lado, entrando a la suite y azotando la puerta principal de la suite.
Renata se quedó sola en la terraza, humillada, con el maquillaje corrido y el orgullo hecho pedazos.
No quería ver a nadie. No podía enfrentar a Camila después de esto.
Corrió hacia la tercera habitación de la suite, donde ella se estaba quedando. Se lanzó a la cama y enterró la cara en la almohada para ahogar los sollozos. El llanto y el tequila hicieron su efecto rápido. En menos de veinte minutos, cayó en un sueño profundo y negro.
No escuchó cuando la puerta principal de la suite se abrió una hora después. No escuchó el tarareo alegre de Lourdes entrando con bolsas de compras.
Tampoco escuchó los pasos sigilosos de la sombra que entró después de ella.
*****
Renata despertó de golpe. No supo qué hora era. La habitación estaba en penumbra.
Tenía la boca seca y la cabeza le palpitaba.
Algo la había despertado. ¿Un grito?
Se sentó en la cama, desorientada.
—¿Bruno? —llamó en voz baja.
Nadie respondió, pero escuchó algo más. Un rugido. Un aullido desgarrador que venía de la sala. No parecía humano.
Renata se levantó, mareada, y abrió la puerta de su cuarto.
La suite estaba vacía, pero las cortinas del balcón volaban violentamente por el viento de la noche.
Caminó hacia allá, con un mal presentimiento helándole la sangre.
Al llegar al umbral de la terraza, vio a Bruno.
Estaba de rodillas, aferrado a los barrotes del barandal, mirando hacia abajo. Su cuerpo entero temblaba como si tuviera convulsiones.
—¿Bruno? —preguntó ella, asustada.
Él se giró.
Renata retrocedió un paso. Nunca había visto una cara así. Estaba pálido, cadavérico, con los ojos inyectados en sangre y la boca abierta en una mueca de horror absoluto.
—Ella... —susurró Bruno, con la voz rota—. Lourdes...
Renata corrió al barandal y miró hacia abajo.
El mundo se detuvo.
Siete pisos abajo, sobre las rocas decorativas de la piscina vacía que estaban remodelando, yacía el cuerpo de Lourdes. Estaba en una posición antinatural, como una muñeca rota. Un charco oscuro comenzaba a expandirse bajo su cabeza, brillando bajo las luces del jardín.
—¡No! —El grito se le escapó a Renata, llevándose las manos a la boca.
Bruno se puso de pie lentamente. No miraba el cuerpo. Miraba a Renata.
Su expresión cambió. El dolor se transformó en algo mucho más peligroso. Una frialdad letal.
—Tú... —dijo él.
—Bruno, yo... me quedé dormida... no escuché nada... —balbuceó Renata, temblando.
Bruno avanzó hacia ella como un depredador. La acorraló contra el vidrio.
—¿Dormida? —escupió la palabra—. Hace unas horas me dijiste que ella estorbaba. Me dijiste que querías su lugar.
—¡No! ¡Yo no quise decir eso! —Renata lloraba histéricamente—. ¡Fue el alcohol!
—¡Mientes! —Bruno la agarró por los hombros y la sacudió con violencia—. ¡Estabas aquí! ¡Eras la única que estaba aquí! ¿Qué hiciste, Renata? ¿La empujaste? ¿La esperaste para matarla?
—¡Te juro que no! ¡Yo estaba en mi cuarto!
—¡La mataste para quedarte conmigo! —gritó él, fuera de sí, mezclando su propia culpa con una acusación delirante—. ¡Me distrajiste con tu juego sucio de seducción para esto! ¡Es tu culpa!
Golpes en la puerta principal.
—¡Seguridad! ¡Abran la puerta!
Bruno no la soltó. Sus dedos se clavaron en la piel de ella, marcándola.
—Escúchame bien, niña —susurró, con un tono que prometía el infierno—. Si fuiste tú, te voy a destruir. Voy a hacer que desees haberte lanzado tú también por ese balcón.
La puerta de la suite se abrió de golpe. Entraron dos guardias de seguridad y, detrás de ellos, una Camila pálida que venía corriendo desde el lobby.
—¡Mamá! —gritó Camila.
Bruno soltó a Renata como si quemara. La chica cayó al suelo, sollozando, mientras veía cómo la vida que conocía se desmoronaba. Lourdes estaba muerta. Y a los ojos del único hombre que amaba, ella era la asesina.
Pero la noche apenas empezaba. Y el dolor, a veces, es el afrodisíaco más retorcido de todos.
Ontem tive uma visão que agora me vem à mente quando vejo meus filhos brincando com o pai deles, acho que foi a última e sou grata por tê-la tido, vi Braxton sendo um Alfa digno e justo, mas o vi acompanhado de uma mulher humana muito bonita, acho que seu nome é Jordana, o futuro deles será cheio de provações, mas sei que eles vão superar isso.E minha linda Brianna, seu futuro será diferente, eu vi um homem que a amará incondicionalmente, mas ele não será do nosso mundo nem será humano, eles terão muitos desafios para ficarem juntos, mas sei que ela conseguirá ir adiante, ela é minha filha e tem tudo para ser uma grande rainha.Os gêmeos, Rivera será uma grande Alfa, uma das mais fortes e corajosas, temida por muitos e desejada também, mas haverá um entre todos, que será digno dela e que lutará para tê-la, só espero que ela não seja tão teimosa quanto eu para aceitar isso.E Raven, a mais jovem de todas, sua vida não será fácil, seu espírito viajante a levará a um mundo distante onde
Era um grande passo e eu me senti muito orgulhosa dele por ter aceitado, era uma grande responsabilidade, mas eu estaria ao seu lado, para apoiá-lo em tudo, assim como ele estará me apoiando nesse novo passo em minha vida, que é meu por direito."Como Alta Sacerdotisa de nosso Coven, realizarei a cerimônia de coroação e a união dos quatro elementos com nossa futura Rainha, a primeira em séculos na família Zanaerys, essa cerimônia é realizada apenas para os descendentes da família real Zanaerys e, sendo uma das descendentes diretas, Faith será abençoada e coroada."Nosso Coven é um dos mais antigos na magia, sempre fomos justos e respeitosos, agora estamos honrados pelo fato de nossa Rainha ser descendente de uma grande linhagem de magia, unindo sua linhagem à dos Vallentys e Zanaerys, os fundadores de nosso Coven."Também realizaremos a nomeação de nosso Rei Consorte e sua bênção, ambos são a própria representação do que nosso Coven representa, o destino de unir suas almas e nos senti
Finalmente chegou o dia, depois da minha recuperação e sabendo que meus bebês estão perfeitamente bem, de dar a notícia à Lanox, posso dizer que ela quase desmaiou de emoção e sem falar no Jackson e na Arya, ela estava feliz e o Jackson já estava planejando as novas regras da matilha agora que ele seria o próximo Alfa, especialmente como aprisionar seus possíveis namorados.O que nos leva a hoje, à nossa cerimônia de coroação, Lanox e eu seremos os Reis do banquete real e do nosso coven, estamos muito ansiosos por essa nova etapa de nossas vidas.Não vamos nos esquecer de Tyson e Elora, que agora serão Alpha e Luna, do orgulho River Light, que era de sua mãe, eles estão muito orgulhosos e animados com essa nova etapa de suas vidas.E o momento chegou, eu estava descendo as escadas, a cerimônia seria na floresta. Tudo estava decorado de forma mágica, quando a Silvana chegou, ela estava acompanhada de vários magos e bruxas, que queriam estar presentes na nossa cerimônia, eles foram enca
Já se passaram quatro dias desde a batalha, posso sentir ao meu redor as pessoas entrando na sala, Lanox não foi embora, posso sentir seu cheiro, suas carícias, ele fala comigo durante o dia, incentivando-me e pedindo que eu volte para ele.Mas ainda não estou pronto, este lugar é tão pacífico, estou caminhando na beira de uma praia, não sei onde estou, mas é tranquilo aqui, eu nunca gostaria de sair.Onde estarei, será meu subconsciente, sei que não estou morto, portanto não é o paraíso, mas meu coração está em paz, meu corpo está respirando, talvez eu possa ficar aqui para sempre."Eu adoraria que fosse assim, mas não é possível, minha pequena", disse uma voz angelical e, quando olhei para cima, fiquei muito surpreso ao vê-la novamente."Vovó Alania, é você, não posso acreditar", eu disse e corri para seus braços, ela estava tão linda quanto quando tinha a minha idade, agora entendo por que dizem que ela enlouqueceu todos os alfas."E um mago em particular", disse ela, referindo-se
A batalha começou e meus guerreiros estavam lutando como verdadeiras feras, assim como meus futuros súditos. Eu podia ver nos olhos de Faith como ela estava arrasada por Owen estar levando-os à morte.Sua aldeia estava sendo destruída, tudo por causa do homem que eu amava e que achava que ainda tinha bondade dentro de si. Comecei a me defender entre lobos e bruxas, tentando não machucar ninguém, mas era impossível, eles estavam indo para matar e essa era apenas a vontade de Owen.Observei enquanto ele matava tudo ao seu redor e não importava o quanto eu tentasse me aproximar dele, era impossível, os magos o cercavam impedindo que qualquer um se aproximasse dele, mas a única que podia fazer isso era Faith.Ela voou pelo ar, nunca vi tanta magia e ela foi incrível, fiquei muito orgulhoso dela, mas ao mesmo tempo temi por sua vida e pela vida de nosso bebê em sua barriga, quando ela estava lutando, vi uma luz escura surgir, ela veio de onde Jackson estava, em vez disso, vi Arya se levant
Corri o mais rápido que minhas pernas permitiam, vi Jackson e passei correndo por ele, sabia que ele iria atrás de Akira, para executar o plano de Silvana, não podia me preocupar com ele agora, sei que ele salvará minha irmã e devo confiar nele.Lutei contra meus guerreiros, cada vez que um deles se lançava contra mim, eu usava minha magia e os derrotava, fazendo com que caíssem em um sono profundo. Eu tentava salvar o máximo que podia, embora soubesse que alguns morreriam em anos de meus guerreiros lobos.Quando eu estava passando, eu o vi, Owen estava a alguns metros de mim, seria difícil chegar até ele, mas não impossível, quando eu estava na frente dele, ele olhou para mim e sorriu quando me viu.Eu sabia que você viria até mim, era só uma questão de tempo e paciência", disse ele olhando para mim."Desculpe desapontá-lo, mas estou aqui para acabar com sua vida, você não me deixou escolha, Owen", eu disse com tristeza, mas determinado a acabar com isso de uma vez por todas."Sua in





Último capítulo