NARRADOR
Zayn se sentía totalmente entregado a la voluntad de su niña malcriada, de su demonio lujurioso. ¿En qué momento se habían invertido los papeles? ¡Él era un dominante! ¡Jamás sumiso, m*****a sea! Afrodita acababa de engañarlo, llevarlo a un lugar donde tenía el control absoluto e inmovilizado.
-Eres el demonio- Gruñó sintiendo como ella se movía con fuerza llegando hasta introducirlo por completo en su estrecho canal
-Dime que no te gusta, vamos. Dímelo- Desaceleró el ritmo y movió su