Mundo ficciónIniciar sesiónTara pasaba sus dedos por la ropa que colgaba en los elegantes percheros del gran armario de Alexander. Sonrió al ver su primera victoria. Aún cargaba con rencor por lo que había hecho:
Romper una promesa.
Se acercó al espejo de cuerpo completo y se miró. El vestido de novia tenía arrugas y unas manchas en la parte final. Se desabrochó con cuidado los primeros botones por su cuello adheridos al encaje y después lanzó sus manos hacia su espalda y con dificultad puedo d







