Mundo ficciónIniciar sesiónAlexander bajó del auto con el maletín encima de su cabeza, corrió hacia las escaleras de piedra, al estar bajo el techo del porche, se pasó su mano por su cabello húmedo. La lluvia estaba en su mero apogeo. Miro hacia un lado y vio la silla que su suegro le había regalado a Tara, un plato de chiles jalapeños y supuso que el segundo plato era paté de atún. Sonrió. Eso era señal de que su pequeña Tara estaba cerca. Cuando se volvió hacia el otro lado para dirigirse en su búsqued







