Mundo ficciónIniciar sesiónTodas sonrieron aún más y comenzaron a despedirse.
Lily apretó los cubiertos con tanta fuerza que casi se clavaban en su carne, y rechino los dientes llena de ira.
De nadie más era la culpa que de ese idiota de Alan, simplemente se había llevado al bebé y, ni siquiera dio un "gracias" o preguntó como se encontraba.
Afortunadamente no había pedido una prueba de paternidad, por lo que se había ahorrado en sobornar de nuevo al hospital. Sin embargo, ese día solo le arrojó







