Laura sintió cierto aguijonazo de decepción cuando le dijo eso, pero se recompuso casi al instante.
-En hora buena, señor Khalid. Cualquier mujer que sea su novia, debe sentirse bastante bien. Es usted un hombre bastante atractivo y tiene carisma. – dijo rápidamente y bebió su vino para evitar mirarlo a la cara.
-En realidad es mentira. – dijo él con tristeza.
-¿Qué cosa? – preguntó ella con excesivo interés y para él no pasó desapercibido.
-No es verdad que salgo con alguien. Sólo lo dije p