Mundo de ficçãoIniciar sessãoCerré la boca después de eso. Su expresión asesina me indicó que estaba al límite de su paciencia.
Él sacó otro móvil de su chaqueta y lo llevó a su oído. Me miró de reojo, deteniéndose en mis pechos y sonriendo de medio lado. Llevé las manos al pecho para taparme de su vista, algo que pareció divertirle mucho.
-No iremos a la fiesta. Avísale a mi padre y si pregunta por qu&e







