Mundo ficciónIniciar sesiónEleonor salió de la oficina de John con un mal humor que ni ella podía aguantarse, el chófer le abrió la puerta y se subió, lanzó su bolso a lado de ella, contó mentalmente para poder tranquilizarse. El hombre vestido elegante que estaba al volante, miró discretamente por el retrovisor, su jefa estaba de malas.
— ¿Está bien, señora Pierce? —Eleonor lo miró por el retrovisor.







