Capítulo 34. Una señal

Mina escuchó que era su hermana, así que con lo poco que le quedaba de dignidad ante la escena ridícula que hizo al seguirlo, tenía que salir airosa de alguna manera, así que sutilmente extendió su mano y sonrió.

―Mucho gusto, Mina Crawford. ―Connie extendió su mano para aceptar su mano pero se congeló en su lugar, abrió sus ojos con mucha sorpresa y luego se llevó una mano a su boca.

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