Leah Haslye
—Eres un idiota ¿Lo sabes?
—Ya se —Draben mira con ojos triste el final del barranco —Ya se.
Le entrego la nueva botella y me siento a su lado en posición de indio.
—No entiendo un carajo —Soy honesta —Te gusta mi hermana... Pero a tu hermano también.
—Es la mujer de mi hermano.
—Mujer que amas.
—No puedo ser tan hijo de puta como para desear a la mujer de mi hermano.
—Pero lo haces —Me mira mal y me encojo de hombros —¿Que? Es cierto.
—No puedo tener esos pensamientos por ella Lea