La bodega estaba llena de jefes, todos con diferentes expresiones en sus rostros, pero todos compartían la misma opinión: era un error aceptar a Fiorela nuevamente en la familia. Aunque ya tenía clara la resolución de la reunión, Luca quería escuchar las opiniones de todos.
Todos tenían claro que Fiorela era una Rizzuto, y tenía derecho a estar en la familia, pero todos estaban seguros que lo único que buscaba en la vida era venganza. Lo había visto el día que llegó a la casa de Luca.
Su mirad