Capítulo 6: Intrigas y encuentros.
Roisin había amanecido temprano, llena de entusiasmo por dedicar unas horas a su gran pasión: la confección de ropa. Con habilidad y delicadeza, se sumergió en el mundo de los hilos y las telas, dejando fluir su creatividad mientras bordaba y diseñaba nuevos vestidos. Cada puntada era un acto de amor hacia su arte, y cada pieza que creaba era un reflejo de su talento y dedicación.
Sin embargo, este momento de paz y creatividad se veía constantemente interrumpido por sus deberes como acompañante