Capítulo 50- sentencias

Mariela

Nunca en mi vida me imaginé que estaría presenciando un momento cómo este. Pero lo que no puedo omitir es que la vida da muchas vueltas y no sabemos con exactitud cuándo será nuestro último día.

Me encuentro en el cementerio en el entierro de Alberto, pensé que no me iba a doler porque nos habíamos separado, pero me equivoqué  como nunca antes lo había hecho en mi vida.

Lancé una rosa sobre su ataúd, cerré los ojos y dije las siguientes palabras

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