JENNA
En cuanto pronunció esas palabras, lo siguiente que oí fue el sonido de sus cubiertos contra el plato.
Así, sin más... siguió comiendo.
Actuando como si no me hubiera estrangulado por el cuello unos segundos antes.
Me quedé allí sentada, en estado de shock e incredulidad, respirando profunda y lentamente para calmarme.
Me estaba ayudando, pero muy lentamente.
Mi mente seguía yendo a mil por hora.
Era como si acabara de volver a la realidad tras un profundo trance. Ocurrió tan rápido que m