105. LA POLICÍA.
Los odios.
Los amo también.
Pero no voy a negar que en días como hoy, realmente los odio a todos.
La música está en un volumen infernalmente alto, las luces parecen más fuertes, las risas suenan más duro y las palabras parecen que no se hablan si no que se gritan.
Se lanzan a la piscina, se ríen, beben cócteles, vuelven a reír y yo busco esa melena rubia que me da paz, pero que no encuentro por ningún lugar.
Mis ojos recorren el lugar con desespero, pero también con anhelo, con algo de diversión