CAPITULO 30
Juliana podía perder su herencia, era algo que le preocupaba, el dinero había sido un Dios para ella desde que era una niña, necesitaba casarse con el.
Su abuela que adoraba a Rodrigo, puso aquella cláusula antes de morir esperando que fuera suficiente para que su nieta se casará con el, nunca imagino que aquella muchacha de buena sociedad engañara al galán y terminará en esta situación tan bochornosa para todos.
Bebe una copa de trago, se sienta en el estudio de Rodrigo y derrama u