Mundo ficciónIniciar sesiónNarrador omnisciente.
Cuando Einar dejo a su pequeña en la casa, no pudo evitar sonreír sastifecho por todo lo que habían hecho pues le encantó ver cómo Ada raccionaba ante todo lo que había en el restaurante, no le preocupaba mucho que ella pensará de dónde había sacado tanto dinero para pagar lujos en aquel lugar, lo único que le importaba era verla con esas sonrisa que empezó a surgir de ella desde el primer día en que él la había besado.







