Capítulo Siete: Intrigas, más intrigas.
Una semana después…
Igual que la primera vez que Ever empezó a trabajar aquí, estaba emocionada por dentro porque creía que todo seguía siendo un sueño que nunca iba a terminar.
Con el apoyo de sus padres y sus dos mejores amigos, nada le podía faltar excepto ese nombre que estaba en su mente.
—¿Oye, te sucede algo?
Fue cuando ella, volvió a aterrizar en la realidad porque se había dormido en el hombro del Travis aquí en medio del bus, enseguida se volvió a acomodar evitando por completo la