Al entrar a la habitación Elida se encontró con Aníbal despierto, se acercó rápidamente. “¿Te encuentras bien? ¿Quieres que llame al doctor?”.
Aníbal negó tratando de quitarse el catéter.
Elida paró sus movimientos apretando fuerte su mano. “¡No! Espera a que llame al doctor, te puedes lastimar”.
Aníbal le dirigió una mirada de advertencia , ella abrió mucho los ojos avergonzada y retiró sus manos. “Solo…No quiero que vuelvas a recaer”.
Aníbal se apoyó en la cabecera respirando profundo, el