—Yo… ni siquiera estoy segura por dónde empezar —ella me mira aún con los ojos algo llorosos y eso me hace sentir culpable, lo que menos quiero es causarle dolor, es abrumarla, eso es lo que menos deseo—. Hace un mes que… mis padres fallecieron.
La voz se me ha quebrado, no sé si seré lo suficientemente fuerte para hablar al respecto, pero si voy a quedarme en esta casa es justo que mi jefa sepa lo que ha pasado en mi trabajo anterior, es justo que ella sepa de dónde vengo.
—Trabajamos en una