TOMO 3. CAPÍTULO 135. Una advertencia desesperada
TOMO 3. CAPÍTULO 135. Una advertencia desesperada
Liliana
Estoy saliendo de mi oficina, todavía repasando mentalmente los números de los contratos que firmé esta mañana, cuando veo a Arthur venir apresurado por el corredor. Su rostro tenso es suficiente para saber que no trae buenas noticias. Me hace una señal para que regrese a la oficina, y ni siquiera me tienta ignorarlo y seguir con mi día, sé que esto no puede esperar.
—¿Qué pasa? —pregunto apenas cierro la puerta.
—El detective privado de