TOMO 3. CAPÍTULO 134. Dos hombres no tan idiotas
TOMO 3. CAPÍTULO 134. Dos hombres no tan idiotas
Logan
Las luces de las camionetas que vinieron a buscar a Liliana desaparecen en la distancia, pero yo sigo clavado en el mismo lugar, viendo el suelo como si fuera a encontrar ahí alguna respuesta. Este es el sitio que Liliana señaló. Aquí, según ella, empezó a tener a los niños. Me duele el pecho de solo pensarlo, como si una mano invisible me estuviera aplastando el corazón.
Y me doy cuenta que ese fue quizás el terrible presentimiento que tuv