Las cosas claras.
Míriam y Claudia se quedaron en silencio ante los argumentos de Abigaíl, la idea de fastidiarla era clara, pero había mantenido una postura serena.
Abigaíl, lavo mi taza y la dejo en su lugar, luego volví a mi puesto, y me puse a trabajar en el plano, dejando a las dos mujeres solas en la cafetería.
…
Agustín.
Las cosas con Abigaíl venían de maravilla, cada día la llevo a su trabajo y la recojo, vamos al cine, a la disco, hacemos cualquier cosa que se nos ocurre, la verdad es que nos complement