Mundo ficciónIniciar sesiónLos dos guerreros fueron enviados a los calabozos donde los turanios habían acondicionado el lugar repleto de artefactos de tortura. A Lupercus le encadenaron los brazos al techo mientras que pretendían violar a Medreth sobre una de las mesas de torturas pero esta se resistía tan coléricamente que necesitaban cinco para retenerla; uno en cada extremidad y un quinto encima de ella que le abofeteaba la cara.
—¡Deja de resistirte







