Mundo ficciónIniciar sesiónSemanas después.
Carlos cada vez más lleno de amargura, en ese tiempo había despedido como a cinco asistentes; todo le molestaba, con nada estaba conforme.
Los rumores de su prepotencia y altanería llegaron a oídos de Miguel, quién había estado fuera del país.
—¡VOS SOS TONTA! —exclamó Carlos, a gritos a su nueva asiste







