CADENA DE PUNTO DE VISTA
Toda esa semana me sumergí en el trabajo. Todas las mañanas bajaba a tomar leche, algo que simplemente no me gustaba. Pero allí estaba el vaso lleno en la nevera, ocasionalmente con pintalabios. La leche era mala, pero el sabor de sus labios era el combustible para seguir viviendo.
Una noche me bebí la mitad y a la mañana siguiente estaba vacío. Sonreí mientras levantaba el vaso con unas gotas en el fondo y vi su lápiz labial. No fue exactamente un beso... Pero de algun