Busqué desesperadamente por cada habitación de la casa hasta encontrar a Holden. Varios hombres estaban protegiéndolo, así como ayudando a montar una especie de habitación de hospital. Había muchos implementos y máquinas clínicas a su alrededor.
Me acerqué a la camilla donde se encontraba inconsciente y mi corazón se estrujó en mi pecho. No me abalancé sobre su cuerpo por temor a lastimarlo o abrir sus heridas de bala. Se veía tan indefenso, pálido y diferente estando ahí acostado, sin moverse