Han pasado tres días llenos de oscuridad. Aunque el doctor dice que Holden está estable, que no despierte todavía, me genera gran angustia. Tengo una necesidad urgente de escuchar la voz de mi esposo y ver esos ojos tan bonitos mirándome con esa admiración y devoción que lo ha hecho desde hace más de un año.
No hemos podido salir de la casa, algo que ha mantenido fastidiada y desesperada a mi madre. A ella no le gusta quedarse quieta por tanto tiempo en un solo lugar. Por más que salga a camina