Capítulo 44. Enfrentando los problemas.
Jimena se cruzó de brazos y alzó el mentón. A Tomás Reyes no se le podía encarar de otra forma, era tan intimidante que si no era tratado de la misma manera, enseguida reducía a su oponente a nada.
—¿Qué pretendes? —inició él con una voz potente que reflejaba la cólera que lo embargaba.
—No te comprendo.
—¡Me diste tu palabra! ¡Aceptaste casarte conmigo a cambio de la propiedad, ¿y ahora vas a cambiar de opinión?!
Jimena abrió la boca para emitir su punto de vista, pero Tomás la interrumpió al