Mundo ficciónIniciar sesión-Cariño, perdóname por llegar tarde- se disculpaba Vivian, mientras llegaba apresuradamente a la mesa del pequeño restaurante.
-Tú nunca llegas tarde- se quejó Johanna sonriendo.
-Pues, esta vez se escapó de mis manos- frunció el ceño un minuto, tomó asiento y sonrió cómo sólo lo hacía con su amiga.
-Me tomé el atrevimiento de ordenar por las dos, debe estar por llegar nuestro almuerzo.
-Me parece bien cariño- le sonrió







