No de tú corazón.
Emily se acercó a la ventana mientras los recuerdos venían a ella. Era demasiado el resentimiento y no parecía existir posibilidad de arreglarlo. Una lágrima traicionera corrió por su mejilla, no podía darse el lujo de ser débil, mucho tiempo atrás se había prometido a sí misma no llorar más por él.
—Mi niña...
—Muchas veces aquellos a quienes más amamos son quienes más nos lastiman. Mi amor por él le dio el poder para destruirme, cuando lo necesité me dio la espalda, a Michael no lo amo as