Envuelto en las sombras de la ciudad, Amón observaba la casa en la que descansaba su hija, esa que nunca supo que existió. Llevaba días investigando con ayuda de los celestiales y su libro de almas. En este encontró el origen de la vida de Christie y lo que descubrió fue muy impresionante pues no era solo una hija, sino dos, mellizos para ser exactos. Y los recuerdos, llegaron a él por miles.
Corría el año 1347, una época en la que había encontrado muchos desafíos pues la cantidad de brujos y