Caminaron un poco más y volvieron a casa sabiendo que las cosas, al menos en lo familiar, estaban lejos de normalizarse. Blaire miraba el edificio de apartamentos en dónde vivía con Xander, sintiendo paz. No era el típico hogar, ya saben, cómo una casa con jardín, sin embargo, para ella era el mejor lugar del mundo para estar junto con su compañero. Observó como Alexander charlaba con algunos vampiros y subió sola sin imaginarse que la estarían esperando justo al salir del elevador.
—Hola, Blai