Maratón 1-3
Capítulo 87: Solo quiero ver a mis hijas
Un par de horas habían pasado y Edan se había dado un buen baño antes de que Kath despertara.
Decir que estaba molesto era una ridiculez, es que nada más verla dormir toda magullada sentía la sangre caliente, jamás había sentido tantas ganas de hacer sufrir a una persona como ahora. ¿Hacerlos sufrir solamente? No iba a negar que los quería matar de la manera más lenta y dolorosa posible.
Esta vez el placer que sentiría no sería sexual.
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