—Nena, despierta— murmuró Edan, acariciando la mejilla de Kath.
La verdad es que Kath había tardado menos de un parpadeo para dormirse luego del intento fallido de Edan en pedirle matrimonio, no sintió siquiera la leve turbulencia al momento de aterrizar.
Aún medio dormida y bostezando salieron del avión tomados de la mano.
Mientras salían Edan le pregunto si se había
comunicado con su hermana, Zoe, la verdad era que Kath y Zoe estaban en contacto desde que Edan le dio su nuevo teléfono,