-Por dios, están durmiendo Diana, controlarte - se susurro a si misma y gateo con cuidado a la cama para volver a dormir en medio de ellos pero se detuvo a mitad de camino cuando zack se movió y quedó boca arriba dejaldola ver esos tatuajes que adornan su cuerpo bien tonificado y no pudo evitarlo tocó su abdomen con la punta de su dedo trazando la línea de sus chocolates bien que no eran seis, no, eran ocho que la insitaban a seguir bajando hasta trazar con su dedo la longitud de su paquete.
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