Zoe había dejado descansar a Kath, se quedaría lo que restaba de noche en el hospital y ya mañana iría a casa a descansar.
Por más que Kath le insistió que estaba bien Zoe no dió brazo a torcer, se iría a casa y punto.
Sabía que era fuerte pero en cualquier momento se podía quebrar y es que el pasado de Kath no había Sido muy agradable en cuanto a lo amoroso se tratara.
Y con lo vivido hoy ella estaba preocupada de que cayera en depresión.
Salió de la habitación de Kath y se dirigió a su of