Mundo ficciónIniciar sesiónNunca en la vida había llorado tanto. Ni siquiera cuando Enzo se había ido a Inglaterra. Nunca, de verdad nunca.
Había pasado ahí tres días con sus noches, sin comer, bebiendo poco, y durmiendo un par de horas, junto a la camilla, tomando sus manos. Se apartaba cuando era estrictamente necesario, cuando usaba la ducha o el baño, porque tenía que desinfectarse regularmente y usar alcohol antiséptico, y porque los doct







