Sabía que, en ese mismísimo momento, todo mi mundo iba a cambiar. Cuando Jasper dejo la habitación, no pude más que dejarme caer sobre la silla de cuero de George, suspirando con fuerza para ver como el fantasma de mi querido Jasper me dejaba. Mi piel ahora se sentía diferente, sentía que ahora tenía las suficientes fuerzas para poder con lo que pueda venir después. Pero después me vuelvo a mirar en el espejo, viendo como la piel de mí querido Jasper me ha animado y me ha revivido como de si un