Capítulo 72 — Verdades que salen a la luz
El hospital estaba sumido en una tranquilidad engañosa. Después de horas de terror, persecución y lágrimas, Calíope por fin dormía en una de las habitaciones de observación. Los médicos habían asegurado que físicamente estaba bien. Que aunque existían algunos moretones en sus brazos ella estaba bien físicamente, pero no aseguraban que el enorme susto que inevitablemente había sufrido, no dejaría huellas. Tal vez la niña necesitaría asistencia profesiona