Por Rodolfo
Salió del baño, está completamente desnuda.
Fue mirarla y mi miembro creció sin control.
Pretendía decirle que volvamos a casa, pero me acerqué a ella, pidiéndole perdón nuevamente, diciéndole que la amo, que no quiero perderla.
La alcé en vilo y me senté en su cama, con ella sobre mí.
Me adueñé de sus pechos y la penetré, sin pensarlo.
-Sí, amor, sí.
Le digo mientras que ella comienza a moverse, a desesperarse por mis besos y yo siento que recuperé el universo.
Recorro su figura co