CAPÍTULO 54. ENCUENTRO LLENO DE INQUIETUD
Alexander retiró una de las piernas de Liam, que tenía sobre su cara, giró su rostro para observar el reloj que tenía sobre la mesa de noche.
—Las 5:30 am —murmuró, se puso de pie al caminar hacia la ducha, hizo un par de movimientos para relajar su dolorido cuello—, que mal dormí —refirió.
Al regresar hacia la cama, se dio cuenta que Madison también estaba mal acomodada sobre la cama, se dirigió hacia ella y le dio un beso sobre su cuello—, despierta dormilona —murmuró cerca de su oído.
Madiso