Estando en una incómoda posición, tuvieron una conversación algo provocativa.—¿Nos conocemos de algún lugar?—Pregunto karyun, susurrando a su oído.
—¡Por qué tendría el honor de conocer a alguien como tú!—Respondió lo más calmada que pudo, pero, por dentro, su corazón, mente y alma parecían estar en caos.
Aprovechando el conflicto volvió a cuestionar.—¡Soy un completo desconocido al cual le diste la espalda!
—¿Acaso no me consideras una amenaza? En la guerra dar la espalda, es igual a la muerte