Son las 6:20 de la mañana.
La luz del despacho esquinero está encendida.
Irina lo nota antes de llegar al área técnica porque la línea de luz bajo la puerta entornada es visible desde el pasillo, y esa puerta nunca está entornada cuando ella llega. Siempre está cerrada o completamente abierta. Entornada es un estado intermedio que implica presencia accidental: alguien que entró y no pensó en la puerta.
Irina deja la mochila en su silla sin hacer ruido.
Abre el sistema.
Y entonces lo escucha.
La