Capítulo 43. Entre la vida y la muerte.
Alessandro Ferrara
Todo el trayecto hasta el hospital más cercano, me lo paso maldiciendo a la perra de Antonella por haberme hecho perder el tiempo. Si no le hubiera dado por aparentar que es la esposa preocupada, no tendría que recorrer media ciudad ahora buscando dónde carajos se llevaron a las dos personas que me interesa saber su estado de salud.
Llegamos y no se ha detenido del todo el auto, cuando me bajo y camino sin perder prisas. Contengo el odio que le tengo a este tipo de lugares y